Los templos de Angkor y el dengue

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Posted by Felix | Posted in Asia Sureste, Camboya, El viaje | Posted on 07-08-2013

Después de 4 días de pedaleo, llegamos al centro turístico por exelencia en Camboya: Los maravillosos templos de Ankor. Y con mucha razón!!!!

Los templos de Ankor, en Siem Reap, fueron abandonados por la ciilización khmer y redescubiertos a principios del siglo pasado. Increíble complejo de monasterios, templos y edificios que quitan la respiración por sus dimensiones, complejidad y riqueza.
Los famosos rosos enigmáticos tallados en piedra, el increíble y enorme templo de Angkor con su foso artificial de 200 metros de ancho, que es su momento estaba lleno de cocodrilos, nos hacen trasnsportarnos a otro mundo, a otra civilización. La ciudad pagoda de Angkor Thom y una infinita lista con más 300 templos identificados, en una extensión de 2000 km².
Es algo realmente impresionante que sobrecoge el corazón de cualquier persona.
Así que no nos quedó más remedio que sumergirnos en la masa de turistas. Por suerte pudimos recorrer el complejo en nuestras bicis, lo que nos dió independencia a la hora de movernos. Mucha gente alquila bicicletas y otros muchos tuk-tuk. Descubrimos templos alejados, árboles que nacen en los tejados de los templos que parecen deborarlos desde arriba, destruyendo columnas y bóbedas, dando paso a los rayos del sol que se cuelan por cualquier rincón. Parece que estamos en un cuento, o una película de ciencia ficción, donde la naturaleza se funde con estos antiquísimos templos y edificaciones.
Parecen tener una encarnizada lucha, no solo con los árboles sino también con la lluvia espesa y constante. Hay estampas salidas de un sueño que enmudecen a los que por allí pasamos.
Siguiendo el consejo de Astrid y Gerdm nuestros amigos ciclistas que se encuentran aquí (nos dimos clases juntos ruso Bishkek Kirguistán), tomamos un barco hacia Battambang por el lago Tonle Sap. Por un lado, porque al parecer es hermoso y también porque nos tuvimos que alojarnos 2 noches más debido a una fuerte diarrea que nos dejó fuera de combate a los dos!
Al día siguiente nos despedimos de los magníficos templos, que dan para estar una vida entre ellos, intentando descubrir algún tesoro oculto. A las ocho de la mañana subimos nuestras bicis a un pequeño barco y nos dejamos llevar durante más de 8 horas por canales fluviales, pueblos flotantes y mercados en el agua. Fue realmente impresionante ver la vida que hay alrededor de los brazos del río.
Al llegar a Battambang son recibe Sarin con su mujer Setha y sus adorables y siempre sonrientes hijos Vitya y Satya. Son una familia encantadora que nos acogen los los brazos abiertos. Esa noche me encuentro fatal, empiezo a tener frío y calor y empiezo a sudar muchísimo. Casi no puedo pegar ojo en toda la noche. A la mañana siguiente con la fiebre alta decidimos acercarnos a un hospital para ver qué me pasa.
A parte de la fierbre sigo mal con el estómago, me duelen las articulaciones y la cabeza me da vueltas. Me cuesta andar, por lo que esperamos cualquier cosa. Después de un examen a fonde del estómago, la temperatura, la tensión y un análisis de sangre.
Después de tomarme unas pastillas para bajar la fiebre me quedo dormirdo esperando por los resultados. Estamos en el sueste asiático, es la época de mozones y la vida sale por todas partes. Por suerte no es chikungunia, ni malaria, pero el análisis da positivo para dengue.
Después del susto del principio nos explican que no hay que preocuparnos demasiado, pastillas para bajar la fiebre, mucha agua, comer bien y descansar mucho durante 10 días. Así que con las mismas y después de pasar por la farmacia me tumbo en la cama. No tengo fuerzas para levantarme y Setha me prepara la comida que me trae a la cama.
Giom decide, después de estar trabajando unos días en un documento para hacer autostop a un barco de mercancías,coger un autobús hacia el sur. Va a ver las costas de Camboya.
Por mi parte, no hago más que tener sueños extraños, dormir, beber mucha agua y comer poco a poco. La familia de Sarin son un amor y me cuidan como mi familia. Les estoy enormemente agredecido. Los primeros días no tenía casi fuerzas para andar…. pero poco a poco… todo a mejorado.
Después de casi 10 días de mucho dormir, beber agua y las pastillas, he recuperado casi toda mi fuerza. Eso sí, dejando algún kilo que otro por el camino. Vaya experiencia con el dengue! Espero que no se vuelva a repetir.
Seguimos con nuestras mosquiteras, ropa de manga larga y repelentes. Yo ya he gastado el cupo de enfermedades, así que espero llegar a casa sin ningún contratiempo más.

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